Reseña por L.A.
¡Y aquí llega el que
faltaba de Mogeko/DeepSea Prisoner! The Gray Garden, cuyo nivel de…
de… ¿famoseo?... Bueno, que no sé si es el menos o el más
conocido de los juegos de Mogeko. No me he documentado. Bah. Cómo
empiezo la review, madre mía.
Al grano. The Gray
Garden es el segundo juego de Mogeko, y el primero de larga duración
(si a las seis horitas que supuestamente dura podéis llamarle tal),
anterior al ya reseñado de Wadanohara. Aquí uno se pone en el lugar
de Yosafire, una atolondrada chica demonio que vive en un mundo donde
ángeles y demonios son felices comiendo perdices (y todo lo que
pillan, algunos).
Durante la primera parte del juego te dedicas a
hacer el gaitas para ver la vida feliz que llevan todos: recoger
manzanas, cazar orugas, ir a la escuela, hacer los deberes en la
biblioteca… Lo introductorio, vamos. Luego es cuando llegan los
murciélagos de fuego y empiezan gradualmente a armarla, como
preludio a invasiones de otros mundos. Más detalles in game.
Oh, por cierto, es más difícil hacerse spoilers buscando
información sobre este juego que sobre Wadanohara, ya que casi todo
lo que encuentro está relacionado con la parejita de los “reyes”
del Gray Garden y datos post-game que reveló el propio desarrollador
en su web; aparte de que no hay giros tan sorprendentes de trama como
en el juego anteriormente reseñado. Ahora, si os interesa la
historia y los personajes, procurad moveros con cuidado, como
siempre.
Hablando de
personajes, esta vez no tenemos tan variados y numerosos, pero sigue
habiendo unos cuantos. Principalmente, se dividen entre demonios y
ángeles, a saber los principales:
- Yosafire. Lo dicho ya, es una demonio que sólo vive para pasarlo teta y no tiene dos dedos de frente. Tiene un miedo espantoso a volar y nunca hace los deberes. Una equivalente a Nobita en demonio, supongo, pero menos pringada y más divertida.
- Froze. La mejor amiga de Yosafire, una ángel (esto tiene que ser gramaticalmente erróneo por narices) muy inteligente y habilidosa. Y tsundere. Contraparte de Yosafire, vamos.
- Macarona. Tan dulce como se supone refiere al nombre, es la chica mona cobardica con un poder combativo superior al resto (como tres veces más que el resto al final del juego). Hace dúo con Rawberry.
- Rawberry. Una diablesa traviesilla que destaca por volar con su ponytail, ir completamente a su bola y comer absolutamente de todo. Gente, DE TODO os digo. Hasta los puñeteros murciélagos en llamas se come.
- Dialo. Con un nombre tan original presentamos a la segunda diablesa introducida en el juego. La que más pinta de tal tiene, dicho sea de paso. Le gusta hacer tartas… Y poco más te dicen de ella. Que tiene dos dedos de frente, al menos.
- Chelan. Personaje que no habla. Otra angelita. Adorable a rabiar. Vive con Dialo.
- Etihw. Dios. Básicamente. Y es una mujer. Y le encanta vacilar a la peña. Y está liada con el Diablo. Jo jo jo. Puro y encantador rage cristiano.
- Kcalb. El Diablo con mayúscula. Blanco de burlas (y objeto de amor) de Etihw. Dirige con ella el mundo donde habitan todos los protas. Un epic guy tsundere a rabiar.
- Wodahs. Hermano menor de Kcalb que, irónicamente, es un ángel. Bueno, no tan irónico dado que su nombre suena igual que ‘Judas’, je je… En fin, hace de lacayo responsable y persona de confianza de los jefazos.
- Emalf. Primer villano que aparece. Parece ir de chulo, pero es bastante pringadillo... Ni siquiera parece ser mal tío, en un inicio.
Nótese que los
nombres más raros vienen de escribir palabras en inglés al revés,
por si alguien se pregunta por qué difieren tanto de los otros (que
no os parezca que os trate como a tontos, que yo no me di cuenta
hasta la mitad del juego… Estaba más centrado preguntándome cómo
diantres pronunciarlos). Los demás tienen inspiraciones varias y
aleatorias, como bayas o pasta.
Debo decir, algo que
me agradó mucho de este juego fue que pudieras manejar a más
personajes que al principal. Quiero decir, en Wadanohara y Mogeko
Castle variaban los acompañantes alguna vez, pero en The Gray Garden
manejas a diversas parties a lo largo de la historia.
Considerando que podría haberlo hecho directamente animado,
saltándose escenas, creo que es un detalle agradable por parte del
desarrollador; le da un punto más animado e interesante al juego.
De un modo similar, mientras que en Wadanohara encontrabas siempre
los útiles de equipamiento de cuatro en cuatro (¿nunca lo dije?),
aquí los encuentras de dos en dos, lo que te hace pensar qué cosas
le vas a equipar a quién, mientras que en Wadanohara simplemente
equipabas el útil más poderoso a los cuatro y carretera. También
hay un montón más de items, algunos terriblemente fáciles de
obtener (puedes conseguir 99 manzanas nada más empezar si te pones a
ello), pero es cierto que apenas usas ninguno…
¿Mencioné alguna vez el cachondeíto de Deep-Sea Prisoner con el equipamiento? |
Con respecto a la
dificultad del juego, los mapas son más confusos que los de
Wadanohara (tampoco son muy engorrosos que se digan), pero tiene
muchos menos jefes y los enemigos son más débiles. Lo cual ya era
difícil, porque si en Wadanohara ya te zumbabas a todo bicho
viviente en un turno al nivel 30, pues aquí llegas al 15 a la mitad
de la historia sin pelear apenas y los enemigos entonces no te hacen
ni cosquillas. Aunque requieren más ataques, considerando que no hay
tantos “hit all” como en el de los bichillos marinos.
Por
cierto, del mismo modo, los personajes aprenden el ataque definitivo
en el nivel 30, aunque sólo las protagonistas (subí, con infinita
paciencia, a Dialo y Chelan al 30, para nada). Destaco los ataques de
Yosafire por random y los de Rawberry por sangrientos.
No nos alarmemos |
Como en Wadanohara, el
juego vuelve a tener unos 15 archivos en los que, si intentas guardar
la partida cada vez que controlas a una party distinta, te
quedarás sin a mitad del juego, lo que resulta bastante engorroso.
En especial considerando que los Bad End se localizan en la segunda
mitad del juego (pese a que procuré ahorrar para que no me pasase
como en el juego anterior, me quedé sin slots al llegar al tercer
Bad End, así que pese a mi frustración tuve que borrar algún otro
archivo).
También resulta más corto que Wadanohara o, al menos, lo
parece, quizás porque mantienes tu objetivo principal más tiempo
que en el anterior, que iba cambiando. No existen misiones
secundarias tampoco así que poco más puedes hacer que seguir la
historia, pero al menos cambias de cuando en cuando los personajes y
escenarios. Eso sí, a diferencia de en sus otros juegos, existen
ciertos bonus si se vuelve a empezar la partida tras completar el
juego, interesantes pero poco útiles a decir verdad considerando que
la mayoría son meras ayudas para completar una aventura ya
terminada. Aun así, se agradece el detalle.
Con respecto a la
historia, es bastante simple en sí, pero se disfruta mucho. En
especial, por la dirección que toma hacia el humor pese a la
relativa seriedad del asunto, similar a la de Mogeko Castle (dicho
sea de paso, los Mogeko hacen muchos cameos). Desgraciadamente,
existen diversos puntos que quedan sin explicar, en especial al final
del juego, pero eso se debe a que Mogeko planea que este juego sea
parte de una trilogía, con una precuela y una secuela. Claro que,
viendo todos los planes que tiene ya, a saber si lo lleva a cabo…
Oh, dicho sea de paso, existe una muy breve e hilarante versión del
juego con los sexos cambiados, protagonizada por una tsunderísima
Kcalb, a raíz de una broma de April’s Fools. También disponible
en la página de vgperson, donde, como siempre, os sugiero que os
descarguéis el juego (principalmente porque, al igual que con
Wadanohara, es la única persona que ha traducido el juego del
japonés, así que o en inglés o a aguantarse).
En fin, el juego en sí
es el que más tiene de RPG de los tres que he jugado y el más
difícil (eso tampoco tiene mucho mérito que se diga), y
considerando las dosis de humor y el carisma de los personajes,
quizás sea el juego que más disfrutarían los fans del género de
los tres que he analizado de Mogeko. Aunque siendo sinceros, la
historia de Wadanohara es mejor y sigue estando en el top de mi
ranking personal, pero me reí bastante con The Gray Garden, lo
disfruté lo suyo y no puedo esperar a los siguientes. Al igual que
en los demás casos, lo recomiendo, pero si no os han llamado los
otros juegos de Mogeko, no vais a encontrar mucha diferencia.
ESTO necesitaba ser destacado |
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